perro guia

El primer perro guía adiestrado en Cataluña

Desde que el perro nace hasta que se convierte en la mirada del amo asignado, hay un largo proceso en que intervienen familias de acogida e instructores de entrenamiento. Cuando el perro nace se entrega a familias colaboradoras, que se hacen cargo durante un tiempo para que se habitúe a los humanos.

El usuario también tiene que reunir una serie de características y requisitos para una compenetración perfecta con el perro guía. No todos valen para disponer de este servicio por lo que se suelen realizar una serie de informes médicos, psicológicos y sobre la movilidad del usuario solicitante. El proceso de concesión del perro guía viene estipulado por una serie de normativas bien conocidas en Perro Positivo. Uno de los requisitos principales es que estas personas tengan hecho un programa de rehabilitación, es decir, que sepan utilizar un bastón blanco. A partir de aquí se hacen unas valoraciones a nivel social, psicológico, médico y de movilidad donde se valora el grado de autonomía.

Una figura crucial para las personas invidentes

Este trabajo contiene información de todo el proceso de formación del perro guía, desde su nacimiento, proceso de adaptación a la sociedad, adiestramiento y finalización de su trabajo, así como también de todo lo que rodea y afecta tanto a la vida del usuario como la del animal. Además, se puede encontrar la historia sobre el perro guía y la legislación, dos apartados sin relación aparente que permiten al lector darse cuenta sobre el gran cambio que ha experimentado, y que todavía hoy está experimentando la sociedad hacia el perro guía como asistente de una persona invidente.

Desde el siglo XVIII, las personas con pérdida de visión han utilizado los perros para mejorar su movilidad. El momento en la historia en el que se inició la práctica de entrenar perros con esta finalidad fue a la 1ª Guerra Mundial. La primera escuela en que se adiestraban perros dirigidos a personas ciegas se encontraba en Postdam, Alemania, para servir a los veteranos de guerra que habían perdido la vista.

Dorothy Harrison Eustis, una criadora de Pastores Alemanes que vivía en Suiza oyó hablar de la escuela y la visitó. El 5 de noviembre del año 1927 la Sra. Eutis publicó un artículo en ‘The Saturday Evening Post’ describiendo su visita e introduciendo al resto de la sociedad el concepto de perros guía. Morris Frank, un señor ciego, leyó la experiencia que la Sra. Eutis había publicado en el diario y contactó con ella para intentar conseguir un perro guía que le confiriera la independencia que no tenía. Así pues, la Sra. Eutis adiestró a Buddy, una hembra de Pastor Alemá, para el Sr. Frank.

Perros guía en España

En el Estado español los primeros perros guía, llegaron provenientes de la escuela de Rochester, en 1963. El primer centro de adiestramiento se creó a San Juan (Mallorca), con el patrocinio de General Óptica, que funcionó hasta el 1987. En el año 1991 la Fundación Once del Perro Guía (FOPG) creó una nueva escuela en Madrid, siguiendo las técnicas aprendidas por la escuela inglesa de la ‘The Guide Dogs for the Blind Association’ (GDBA).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *